Monikyna, no sé bien qué decirte, porque aun no habiendo pasado por una cesárea, entiendo que para la mayoría de nosotras un parto respetado es el broche perfecto para nuestro embarazo (independientemente de que termine en inducción, cesárea o parto instrumentalizado).
El problema, en mi humilde opinión, no es que la inducción siempre termine en cesárea (puesto que no es así) o que la epidural siempre retrase o detenga las contracciones o la dilatación (en mi caso, la favoreció), etc. El problema es que, muchas veces, no nos dejan ser las protagonistas de nuestro parto, te "manejan" y te "ordenan", quedas relegada, "no sabes nada" y eso es consecuencia de mala praxis del personal. Mala praxis no en el sentido de garantizar la vida tuya y de tu bebé, eso, por lo general, lo hacen muy bien y es, en definitiva, lo que más valor tiene al final. Yo me refiero a saber acompañar, consultar, informarte, ayudarte. Y si al final la cosa termina con una inducción y luego una cesárea, saber que no hubo más opción.
Todas soñamos con un parto ideal según nuestras expectativas; lo cierto es que no tiene por qué no ser así, pero tenemos que mentalizarnos de que
puede que no sea así. Yo lo tenía todo en mi cabeza (hice mi plan de parto, además). Empecé la casa por el tejado: rompiendo la bolsa sin ni una contracción. Ingresé a las once de la noche y me dijeron que si no estaba de parto por la mañana, me inducirían (ahí, metiendo presión). Nuestra matrona de atención primaria nos hizo una preparación al parto de lujo así que mi chico y yo nos pusimos a hacer los ejercicios que nos había enseñado para promover contracciones/dilatación/etc. Para no alargarlo: me puse de parto (no sé si gracias a lo que hicimos o si me habría puesto igualmente si me hubiese tirado a la cama a dormir), contracciones buenas pero no conseguía dilatar; la matrona me aconsejó la epidural "a pesar de que tú has puesto en el plan de parto que prefieres no ponértela" (yo había puesto eso, pero también había firmando el consentimiento de ante mano, por si era necesaria). En cuestión de hora y pico hice el resto de trabajo, la epidural dejó de hacerme efecto y me la retiraron, así que pude sentir las contracciones y a mi hija nacer.
Conclusión: no sé si te puedes negar o no a una inducción (supongo que sí, te harían firmar como que te han informado y que te has negado, por lo que pudiera pasar después); lo mejor que puedes hacer es intentar rodearte de profesionales que sepan del asunto para que te puedan aconsejar correctamente (sin hacer las cosas por puro protocolo ni dejar de hacerlas en caso necesario). Que no te roben el parto y que no os separen.
Ánimo